EL INICIO DELA VIDA… EL DOLOR
¿Por qué resulta tan difícilcrecer? ¿Acaso hay alguna regla la cual diga que no podemos avanzar si nosufrimos?... Nuestro primer gran paso comienza desde el día en que nacemos,tenemos que enfrentarnos al hechode que debemos respirar, comer… ¡vivir! por notros mismo, y lo sufrimos,… perosin ese dolor, sin ese primer llanto jamás podríamos pasar a la siguiente etapa, y eso se vuelve lamanera de vivir, como en cualquier juego de video en el cual para pasar denivel y terminar el juego necesitas pasar una prueba difícil o matar a un granvillano y conforme avanzas de nivel las pruebas se tornan más y más difíciles…así es crecer, como si el fin de cada etapa de la vida estuviera marcada poruna desgracia y si la superamos… ¡prueba superada!!pase al siguiente nivel! Ysi fallamos …¡try again please! ¿es acaso ese el camino hacia la madurez? Conlo cual entonces jamás llegamos a ese punto … hasta que fallecemos, ¡porquenunca dejamos de sufrir!. Lo curioso es que aunque nacemos sufriendo jamás nosacostumbramos al dolor sino que huimos de el; sabemos que para vivirnecesitamos la comida, el agua, el sueño, el amor… pero no aceptamos el hechode que necesitamos también el duelo, el duelo por perder algo o a alguien,porque cuando perdemos a alguien o algo que creíamos indispensable en nuestravida nos duele y sufrimos… y con cada vez que perdemos pensamos que no podemosseguir sin eso o sin esa persona, sentimos que nuestras fuerzas se agotan ytenemos ganas de rendirnos y no luchar ni un día más para volverlo a intentar,Pero no termina ahí… ¡no!, de una u otra forma nos levantamos y seguimos, perojamás aprendemos y jamás nos preparamos para el siguiente duelo y volvemos asentir lo mismo y en mayor medida. El dolor se vuelve esencial en nuestra viday aun así jamás aceptamos vivir con el, e intentamos alejarlo cada vez quepodamos sin darnos cuenta de que es imposibe, porque estaríamos alejando lavida misma… no hay amor si odio, no hay blanco sin negro, no hay ying sin yang,no hay bueno sin malo… no hay alegría sin dolor… no hay vida sin sufrimiento

